| I.
PROTOCOLOS
1. Presentación
e intención: Normalización.
Estos
protocolos clínicos están diseñados a modo
de consejos de actuación ante problemas comunes del aparato
digestivo. Están elaborados por uno o varios médicos
con experiencia en el tema tratado, que ejercen su profesión
en un Hospital Universitario perteneciente a la red de Sanidad Pública.
Sus
decisiones se basan en:
1. Una
extensa revisión bibliográfica en revistas de la
especialidad y en libros considerados esenciales.
2. La
exposición y discusión del contenido del protocolo
ante una comisión de especialistas en Aparato Digestivo
y
3. La
adaptabilidad de las recomendaciones a la disponibilidad de recursos
técnicos y humanos del centro donde se aplica el protocolo.
Todos
los protocolos han cumplido las exigencias de estos tres puntos
y por este orden. Las decisiones sobre opciones ambiguas o sobre
las que no existía suficiente evidencia documental se han
tomado por consenso. En ocasiones se ha tenido en cuenta la opinión
experta de médicos, asociaciones o instituciones relevantes
al contenido del protocolo.
Estos
protocolos han de considerarse como un conjunto de consejos orientativos.
La correcta práctica médica ante un caso concreto
viene condicionada por todos los datos clínicos del paciente
en estudio y por las opciones disponibles del momento, teniendo
en cuenta criterios de coste/efectividad. Por ello, los protocolos
no pueden incluir, ni excluir, todos los métodos existentes
que pueden llevar al mismo fin.
Los
protocolos se presentan con un patrón normalizado para que,
una vez familiarizado con él, el lector encuentre la información
que busca lo más rápidamente posible. Los autores
han dedicado un esfuerzo notable a la confección de diagramas
de flujo, a la elaboración de tablas y a la presentación
de figuras.
2.
Estructura general
Todos
los protocolos se inician con un título, el nombre de los
autores, la fecha de realización (o de la última revisión)
y un índice de su contenido. En la Introducción se
sitúa el tema en perspectiva y se establecen las definiciones
que se consideren esenciales.
El
Cuerpo del protocolo consta de texto, diagramas de flujo con anotaciones,
tablas y figuras. A criterio de los autores, los protocolos pueden
contener recomendaciones sobre situaciones clínicas de especial
relevancia. Al final del protocolo se sitúa la selección
bibliográfica.
3. Protocolos
algoritmo. Conceptos.
Un
protocolo-algoritmo se define como un procedimiento paso a paso
para resolver un problema que contiene razonamientos lógicos
del tipo "si .... entonces ...". Busca procedimientos
generales que permitan solucionar problemas parecidos sin recurrir
a la iniciativa particular. Tiene la forma de un conjunto de instrucciones
completamente detalladas que indican unívocamente y paso
por paso lo que se debe hacer para obtener la respuesta a cada pregunta
formulada. Las instrucciones son tan detalladas que no requieren
iniciativa alguna para ser seguidas.
Los
algoritmos pueden representarse mediante diagramas de flujo, listas
o explicación en texto. Los algoritmos/diagrama ofrecen una
serie de ventajas:
1. Un
algoritmo/diagrama puede resumir una guía de práctica
clínica. Indica los tipos de pacientes objeto de la guía
y los puntos de decisión (diagnóstico y tratamiento).
Sirve como organizador de la guía en sus diferentes secciones.
2. El
aprendizaje es más rápido, la retención (memoria)
es mejor, y existe un mayor cumplimiento de las recomendaciones.
3.
Identifica actuaciones innecesarias.
4.
Facilita razonamientos de coste/efectividad.
Pero
también presentan desventajas:
1. Se
ha cuestionado su validez en la práctica clínica.
Cada decisión debería estar refrendada por datos
de evidencia, lo que no siempre es posible.
2. Imponen
rigidez en las decisiones médicas, cuando en realidad existe
una amplia variabilidad de pacientes, situaciones y enfermedades.
Las guías no pueden ser reglas.
Los
protocolos de esta serie se ajustan a los conceptos expresados más
arriba. Para una mejor comprensión, se han confeccionado
diagramas de flujo normalizados mediante la adaptación del
simbolismo de cajas, flechas y anotaciones empleados en Lógica,
Matemática e Informática. La normalización
facilita el análisis y la toma de decisiones (basada en el
diagrama) de múltiples problemas clínicos diferentes.
Simbolismo
de los diagramas de flujo
Elementos
básicos de los diagramas son:
1.
Título del diagrama. Define a qué problema
específico o a qué población de pacientes
es aplicable el diagrama y excluye, por lo tanto, otras posibilidades.
2.
Cajas: Pueden ser de estado clínico, de decisión,
de acción o de unión.
Una
caja de estado clínico se representa mediante un rectángulo
con ángulos redondeados

Los
diagramas siempre empiezan con una caja de estado clínico
que suele identificar el problema a resolver: "Vómitos
alimentarios", "Sospecha de cáncer de esófago"
.... Dentro del diagrama las cajas de estado clínico se usan
para definir un estado particular de diagnóstico o tratamiento.
Por ejemplo "insuficiencia pancreática" o "malabsorción"
en un diagrama sobre diarrea crónica.
Una
caja de decisión se representa mediante un rombo o un rombo
extendido. El contenido se expresa como una pregunta. Si se describen
dos condiciones, éstas se relacionan con una "Y"
o con una "O" mayúsculas para poder obtener una
respuesa de "sí" o "no". A una caja de
decisión llega una flecha y parten dos. Se permite responder
a múltiples preguntas en una sola caja con afirmaciones como
"están dos de estas tres condiciones presentes ?"
o "están todas las condiciones presentes?" o "hay
alguna presente?".

Las
cajas de acción se representan por un rectángulo.
En ellas se puede indicar una sola acción o varias que no
necesiten ser secuenciales. Cada acción debe estar en una
línea separada, habitualmente precedida de un signo o "bullet"
(asterisco, guión, punto, etc). Si dos acciones se han de
relacionar "y" o "o" han de estar en una línea
separada

Las
cajas de decisión y acción pueden unirse en
una sola si no hay posibilidad de ramificaciones en el diagrama
en ese punto. De hecho, en el ejemplo anterior "úlcera
esofágica en endoscopia?" ya implica que se ha hecho
una acción (endoscopia) y se plantea una decisión
(úlcera sí o no ?). Y así se puede seguir encadenando
este tipo de cajas de acción/decisión. Por ejemplo,
si la respuesta a la caja "úlcera esofágica en
endoscopia?" es "Sí", se puede confeccionar
otra similar que diga "biopsia diagnóstica de neoplasia
?" lo que implica una acción (practicar biopsia) y una
decisión, sí o no, según el resultado.
Las
cajas de unión se representan mediante una circunferencia
o una elipse. Sirven para conectar a otros diagramas de flujo dentro
del mismo protocolo o en otros protocolos, o para evitar un cruce
de flechas y dirigir la acción hacia una caja alejada en
el diagrama.

Las
cajas de estado clínico, decisión y acción
pueden estar numeradas secuencialmente de izquierda a derecha y
de arriba abajo.
3.
Flechas: En los diagramas las flechas van de arriba
a abajo y de izquierda a derecha. Nunca se cruzan (se emplean
cajas de unión). Las que se originan en cajas de decisión
llevan Sí o No. Es el único texto permitido en las
flechas.
4.
Anotaciones.Son parte intrínseca del diagrama
de flujo. Clarifican el razonamiento de las decisiones y pueden
utilizarse para citar bibliografía. Describen con más
detalle las condiciones clínicas de las cajas (por ejemplo,
criterios de entrada, dosis de un fármaco, efectos secundarios,
etc). Se escriben con letras mayúsculas entre paréntesis.
El texto de la anotación aparece en un cuadro separado
del diagrama.

En
la anotación (A) se describirán las condiciones
por las que un paciente cumple este estado clínico.
4. Tablas
y figuras
Las
figuras se utilizan para ilustrar condiciones o para representar
esquemas. Las tablas contienen información de tipo práctico
como fármacos-dosis-vías de administración,
o como criterios de diagnóstico/tratamiento.
II. CARACTERÍSTICAS DEL SOPORTE INFORMÁTICO.
1. Descarga
del protocolo. Movilidad
El
grueso del protocolo se descarga en una sola página para
permitir una rápida movilidad del lector sobre ella, sin
tener que esperar nuevas descargas. Sus secciones pueden visualizarse
haciendo mover la pantalla del monitor sobre el protocolo de arriba
abajo, accediendo directamente desde el índice, mediante
atajos de hipertexto o con el uso de un buscador propio.
2. Ampliación
de imágenes
Los
diagramas, tablas y figuras pueden tener una presentación
"minorizada" que se expande en la pantalla del monitor
al pincharla con el ratón.
3. Vínculos
Varias
opciones pueden conducir a otras partes del protocolo. En general,
anotaciones, citaciones a otras secciones del protocolo, a referencias
bibliográficas, tablas, diagramas o figuras disponen de una
opción para desplazarse hacia ellas.
4.
Enlaces con otros protocolos o con conferencias
del programa
Se
incluyen atajos que ofrecen al lector la posibilidad de realizar
enlaces hacia otros protocolos o hacia conferencias del programa
"Estrategias Clínicas en Digestivo" relacionadas
con el tema. En el caso de utilizar estos enlaces, se abandonará
la página actual para descargar una página nueva.
5. Enlaces
con otras páginas web de interés.
Cuando
se ha considerado oportuno se incluyen enlaces con otras páginas
web relacionadas.
6. Comentarios.
Se
ofrece la posibilidad de recibir comentarios realizados por profesionales
de la medicina o por instituciones o asociaciones con interés
específico en el tema tratado por el protocolo.
III.
BIBLIOGRAFIA
Society
for Medical Decision Making. Committe on Standardization of Clinical
Algorithms. Proposal for clinical algorithm standards. Med Decis
Making 1992; 12:149-154.
Hadorn
DC. Use of algorithms in clinical guideline development. En Clinical
Practice Guideline Development: Methodology Perspectives, pag 93-104.
AHCPR Pub. No. 95-0009. Agency for Health Care Policy and Research:
Rockville, MD, Jan. 1995.
NOTAS PARA LOS AUTORES
- Revisión
bibliográfica sistemática, actualizada y prioritizada del tema,
identificando las evidencias que apoyan las decisiones tomadas en
el protocolo. Este concepto es muy importante. Los algoritmos se
basan en datos.
- Evaluación
y discusión del protocolo por un grupo de especialistas que llegan
a acuerdos de consenso, especialmente cuando la evidencia que justifica
la toma de decisiones es insuficiente.
La evidencia
sobre la que se apoya una decisión puede ser ponderada (y ello es
recomendable) según una escala de grados de evidencia:
| Grado
Ia: |
Evidencia
obtenida de metaanálisis de estudios randomizados. |
| Grado
Ib: |
Evidencia
obtenida de, al menos, un estudio randomizado. |
| Grado
IIa: |
Evidencia
obtenida de, al menos, un estudio controlado bien diseñado
sin randomización. |
| Grado
IIb: |
Evidencia
obtenida de, al menos, un estudio experimental de otro tipo bien
diseñado. |
| Grado
III: |
Evidencia
obtenida de estudios no experimentales bien diseñados,
como estudios comparativos, estudios de correlación o casos
clínicos. |
| Grado
IV: |
Evidencia
obtenida de informes de comités de expertos o de opiniones
de expertos en el tema. |
De igual
forma, también se pueden "ponderar" las recomendaciones
que los autores crean necesarias o útiles. Así, se acepta
Recomendación
de intensidad A: El grupo que elabora el protocolo cree que este elemento
debe de ser fuertemente aconsejado.
Recomendación de intensidad B: El grupo considera que esta
recomendación es moderadamente importante.
Recomendación de intensidad C: El grupo considera que esta
recomendación es relativamente poco importante, aunque puede
ser considerada en algunos casos.
La combinación
de grados de evidencia con recomendaciones da lugar a un código
que cualifica las decisiones de un protocolo. Así, AI es una
recomendación fuertemente aconsejada basada en el mayor grado
de evidencia posible. AII representa una determinación con
una evidencia moderada, pero que el grupo cree que el punto a decidir
es muy importante. AIII es una situación inusual, sin evidencia
experimental clara, pero el grupo creee que es importante, por ejemplo,
recomendar esplenectomía ante rotura de bazo.
BI se
basa en una fuerte evidencia, pero posee un impacto negativo en la
calidad de la asistencia médica. BII: moderada evidencia e
importancia moderada. BIII: evidencia escasa, pero el grupo considera
que la recomendación es moderadamente importante.
CII:
evidencia moderada, pero el grupo no considera este punto muy importante.
CIII: evidencia pobre, pero puede ser considerada en algunos casos.
Los
autores de protocolos y guías clínicas sitúan
sus recomendaciones o puntualizaciones en las anotaciones, en recuadros
confeccionados para tal efecto, o en afirmaciones en el texto.
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