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Pregunta de la audiencia: Otros procinéticos como la cleboprida o la cinitaprida, ¿podrían ser útiles en la gastroparesia? Dra. Accarino: Actúan a nivel de otros receptores. Estos procinéticos no se han valorado sistemáticamente en pacientes con gastroparesia. Son similares, farmacológicamente, a la domperidona, pero actúan de forma distinta. También se pueden utilizar. He expuesto los fármacos más estudiados en los pacientes con gastroparesia. Pregunta de la audiencia: Creo que éstos tienen un efecto extrapiramidal a veces. Dra. Accarino: La cleboprida un poco, más que la domperidona. La domperidona, de hecho, no tiene. Pregunta de la audiencia: La gastrectomía, en caso de que aconsejaras practicarla, ¿qué medidas tomarías previamente? Dra. Accarino: Previamente a su realización, se aconsejaría un estudio de la motilidad para ver si el intestino delgado está afectado, y antes se procedería quizá a un estudio de la tolerancia del intestino delgado a los alimentos para evitar que, una vez realizados la gastrectomía y el bypass, el paciente no tolere la comida porque el intestino delgado esté afectado. Estas mismas medidas se aconsejarían antes de proceder a la implantación de catéteres en yeyuno, porque a veces el intestino no tolera la administración de nutrientes a una cantidad suficiente como para mantener el estado nutritivo. Pregunta de la audiencia: ¿La afectación digestiva por la diabetes es paralela a la situación sistémica, o puede estar en una situación digestiva pura? Dra. Accarino: En general, suele coincidir con afectación extradigestiva. Aunque a veces puede ser más manifiesta desde el punto de vista digestivo, en general es bastante paralela. Pregunta de la audiencia: Desde el punto de vista práctico, ante sospecha de gastroparesia, ¿indicarías siempre la práctica de estudio isotópico y manometría? Dra. Accarino: De hecho, muchas veces, clínicamente, se puede sospechar la existencia de una gastroparesia. Algunas veces, al realizar exploraciones más sencillas, como una endoscopia, ya se ve una retención importante de alimentos, lo que sugiere que hay un mal vaciamiento del estómago. Si se dispone del estudio del vaciamiento, es aconsejable realizarlo para ver la magnitud de la alteración del vaciamiento. Si no, se puede proceder a un tratamiento empírico. La manometría gastrointestinal nos aporta más información, pero es una técnica mucho menos disponible, con lo cual con un estudio del vaciamiento probablemente sería suficiente. Pregunta de la audiencia: ¿Qué correlación existe entre los síntomas y los datos objetivos de gastroparesia? Hay muchos enfermos que tienen náuseas y vómitos y no tienen alteración, e incluso se ha aconsejado realizar una valoración psicológica en aquellos pacientes porque se pueden correlacionar los síntomas no sólo con las alteraciones objetivas sino con trastornos... Dra. Accarino: De hecho, existen grupos de pacientes diabéticos que presentan cuadros de vómitos y náuseas, y que no tienen una alteración del vaciamiento del estómago. Estos pacientes se catalogan como de dispepsia en diabéticos. Probablemente, están implicados otros mecanismos, entre los cuales figuran los fenómenos de disritmia, que parece ser que pueden producir náuseas y vómitos, y también puede haber unas alteraciones en la percepción. También está alterada la vía aferente sensitiva, y producirse, a través de este mecanismo, estos mismos síntomas. Si no se constata una alteración del vaciamiento del estómago, se pueden ensayar por ejemplo fármacos con una acción antiemética separada de la que es puramente procinética, como la metoclopramida, y también proceder a una valoración psicológica. Pregunta de la audiencia: Ha comentado que la motilidad del intestino y del estómago pueden estar afectados al mismo tiempo en pacientes diabéticos. ¿Se sabe cuál va antes y cuál va después? Si sólo existiera una afectación de duodeno y yeyuno, ¿qué consecuencias tendría sobre el vaciamiento de un estómago sano? Dra. Accarino: En general, los trastornos son bastante difusos. Si sólo se afectara el intestino, se podría producir un aumento de la resistencia a la salida y, en cierto modo, manifestarse con un cuatro gastroparésico. De todas maneras, creo que es muy difícil encontrarse con una afectación tan selectiva a lo largo del tubo digestivo. Pregunta de la audiencia: Respecto a los pacientes que no tienen una evidencia objetiva de presentar un trastorno del vaciamiento gástrico y tienen náuseas y vómitos, ¿cuál sería el papel del ondansetrón, antagonista de 5-HT3? Dra. Accarino: Creo que en estos casos podría ser utilizado, ya que entonces la acción farmacológica no sería a través de acelerar el vaciamiento gástrico sino que simplemente se mejorarían los síntomas a través de otro mecanismo. El ondansetrón actúa a través del sistema nervioso central y, por tanto, podría mejorar los síntomas sin modificar el vaciamiento. |